sábado, 4 de junio de 2016

El villano incómodo

El otro día hice una encuesta en el tuiter del blog y algunas almas descarriadas votaron que preferían este tema al apasionante mundo de los volcanes o el color de pelo de Aquiles. De verdad que no logro entender qué pudo pasar (pero esas entradas siguen en borradores y algún día verán la luz para suerte o desgracia de todos nosotros). 
El tema es, ganó la contradicción del villano, lo que me lleva a pensar que, efectivamente, sois todos unos neobarrocos de aúpa y os gustan las mentes torturadas y generalmente malas malísimas.
En mi opinión, hay dos grandes tipos de villanos: los que están bien hechos y los que son más planos que mis impresionantes posaderas tras pasarme una semana estudiando para los finales. No me voy a molestar en analizar al Tipo Malo Porque Sí (el plano) que encontrábamos en los primeros acercamientos de la fantasía épica porque no tenemos tiempo para aburrirnos pudiendo hablar de los tipos de magma *completamente no disgustada por el resultado de la encuesta*


En esta entrada de la Gran y Sacrosanta Villanía (que decidiréis vosotros si seguimos con esta serie de entradas o no) me centraré en mi tipo de villano favorito: el villano que no quiere ser villano, el villano contradictorio, el que he decidido llamar villano incómodo.

El villano incómodo es un villano al que le ha tocado el papel de villano, que tiene que estar ahí porque otro villano lo ha ordenado así, porque el destino ha sido cruel con él o porque para salvar a su familia de la pobreza y la inmundicia tiene que tomar decisiones moralmente cuestionables. No se trata de un villano intrínsecamente villano, que ha nacido para hacer el mal, sembrar el caos y patatas y convertirse en el amo del mundo. Para nada. Es un tipo que llegó tarde al reparto de papeles guais, que posiblemente quería ser el héroe o el alivio cómico o, incluso, el granjero secundario que no falta en ninguna obra fantástica y que está ahí para hacer relleno y para que no se note mucho que los únicos importantes en la trama de esos libros son los ricos nobles y caballeros (público: Vero, no puedes tirar el feudalismo retrospectivo // Vero: ¿qUE NO, LISA? ¿¿¿QUE NOOOOO???).

SeVery Resentido
Estaba pensando en Severus Snape. Sí, es un cabroncete. Sí, es un mierdas. Sí, le daría un puñetazo en la nariz y sí, me estoy ganando la enemistad de muchos fans de Harry Potter en estos momentos (hola, querida Isu), pero dejad que me explique. Snape se ceba con el hijo de su amiga porque es el hijo del pavo (igualmente imbécil) que le hacía bullying, pero también intenta protegerlo desde las sombras tomando unas medidas bastante cuestionables, todo hay que decirlo. Pero no es malo. Es decir, no ayuda a Voldemort, sino que trabaja como agente doble para el bando de los buenos; tampoco ha matado a nadie ni roba dinero a los niños de primero. Como mucho quita puntos a Gryffindor porque le sale de su snabo, pero todos hemos tenido profes que tenían tirria a un alumno y no los tildamos de villanísimos terribles. Pero... a Snape le toca el papel de villano o, mejor dicho, Rowling hace que lo veamos como tal durante mínimo los primeros cinco libros y un rato del sexto. Lo percibimos a través de los ojos de Harry, un niño de once años que se encuentra con un señor que aparece con la pierna ensangrentada, que lo mira fatal y lo trata peor. Normal que el pobre chiquillo se piense que es un villano y nosotros con él. Snape funciona, a todas luces, como villano, foco del odio de la mayoría de los lectores hasta la última parte de la saga, pero no quiere ser un villano y ese factor de voluntad es lo que lo convierte en un ejemplo de villano incómodo; no está conforme con ese puesto y en el último libro asistimos a su redención como tal.

La saga de Canción de Hielo y Fuego (y su adaptación televisiva Juego de Tronos) es un campo de villanos de todo tipo, pero voy a optar por una opinión impopular y poner de villana incómoda a la queridísima Daenerys Targaryen. Y... os voy a spoilear básicamente la trama de la bahía de los esclavistas y, especialmente, Mereen (confieso que no estoy al día con los libros, así que me centraré en la serie, en estos momentos analizaré hasta el capítulo 5x10, que es donde se acaba lo que me interesa, es decir, no tocaré el tema de la sexta temporada, respiremos en paz y harmonía), así que seleccionad por encima del texto en blanco para leer bajo vuestra propia responsabilidad, yo me desentiendo.
(SPOILER) La pequeña y dulce abeja Maya Dany llega como libertadora a la bahía, como agente de paz, paladín de la justicia, salvadora de gentes y ciudades. Ah, pero también llega como conquistadora, como colonizadora, como reina, símbolo máximo de poder. Libera a los Inmaculados (soldados de élite al servicio de los maestros déspotas) y a todos los esclavos de las ciudades por las que va pasando, pero al hacerlo da comienzo a una guerra, no en el sentido de que veamos ejércitos pegándose en mitad de la plaza de la ciudad, pero a los maestros, lógicamente, les fastidia soberanamente que les quiten a sus esclavos, les priven de su posición social y ADEMÁS los maten indiscriminadamente. Que sí, que Dany lo hace con toda la buena intención del mundo, que sí, lógicamente hay que abolir la esclavitud y sí, sus motivos son buenos desde el punto de vista moral, pero... por eso mismo es una villana incómoda. Los Hijos de la Arpía se rebelan, los maestros vuelven a esclavizar a peña en las ciudades en las que ella ya no está y el caos se apodera de dichas urbes creando una suerte de grupo terrorista que asesina en los lugares que antes de su llegada habían vivido en una paz relativa, pero estable. ¿Resultado? Intentando liberar peña y hacer el bien en realidad consigue que muera muchísima más gente y en el pueblo se instaure un sentimiento de miedo e incluso odio hacia ella. ¿Resultado, parte 2? Si ya sabes cómo me pongo, ¿pah qué me invitas? (FIN DE SPOILER)

El rostro del mal
Ah, pero quiero dedicar el apartado más grande a mi villano incómodo favorito y, voy a ser sincera, la razón por la que se me ocurrió hacer este artículo: Asgore.
Y diréis, ¿quién es ese pavo? Yo os explico. Seguramente llego un poco tarde para hablar de un juego indie que lo petó el año pasado llamado Undertale (aquí el tráiler). Este juego, para poneros en contexto, se hizo muy, muy famoso por varias cosas: 1) tenía un sentido del humor muy de internet, muy meme; 2) la trama y la banda sonora son bastante buenas y 3) esta es la más importante porque era un rpg en el que no tenías que matar a los monstruos. Podías hacerlo, claro que sí, pero podías pasarte el juego entero sin matar a un solo enemigo durante los combates, simplemente hablabas con ellos mientras esquivabas sus ataques y, si te ganabas su favor, podías perdonarles la vida. Esto, lógicamente, supuso una revolución revolucionaria porque en la definición misma del género rpg uno piensa en caballeros andantes que se pelean con trasgos y demás bestias para poder saquear sus cadáveres y conseguir una espada que tenga un +0,0001 de ataque.
Pero al queso, el villano principal, el que sería el final boss del juego, es un tal Asgore, el rey de los monstruos. Es un villano de manual, al menos en principio. Tiene un tridente, una corona, está al mando de las hordas de bestias y, además, cuando te pegas con él suena un tema de batalla superépico. Ah, pero pasa una cosa muy interesante cuando te lo encuentras (y de nuevo os voy a spoilear todo el final del juego y, de hecho, esta vez no lo voy a poner en blanco porque os encontraríais con 780239 líneas en blanco y queda feísimo; así que si no queréis saber lo que pasa dejad el artículo aquí porque Asgore es lo único de lo que voy a hablar a partir de este momento).


Lo importante aquí es cómo se presenta Asgore. No lo encuentras sobre una pila de cadáveres, ni bebiendo la sangre de sus enemigos, ni siquiera está sacrificando conejitos a la luz de la luna. No, en lugar de eso te lo encuentras regando flores (algo digno del mismísimo Sauron, ¿eh?), te pregunta si has ido a luchar contra él y se lamenta de que tenga que ser así, incluso te llega a pedir que te vayas y desistas porque no quiere matarte. No quiere, tan simple como eso. Ah, pero tiene que hacerlo si quiere proteger a su gente (los monstruos) de la gente como tú (los humanos).
¿Cómo transmite el juego que no quiera matarte? Durante la lucha está tan triste y resignado que ni siquiera te mira a los ojos, comparad estos sprites durante y tras la pelea. En el gif en movimiento, en el que aparece con su arma característica, no llegamos a ver bien su rostro (su corona también está inclinada hacia delante si os fijáis, en contraste con la siguiente imagen), mientras que en la imagen estática observamos una sonrisa bien amable o triste, pero alcanzamos a ver la cara entera, que es lo importante.
Hay una analogía que me gusta muchísimo y es la que se establece entre este personaje y el propio Rey Arturo (aunque la materia de Bretaña la dejaré para An, nuestra experta local): ambos son reyes que quieren defender a su pueblo a toda costa y que se sacrifican por él, Asgore vive literalmente bajo una montaña y Arturo está durmiente esperando a que su gente lo necesite. Es decir, ambos responden al tópico de El rey bajo la montaña, que quiere decir que el héroe espera dormido tras su muerte simbólica (o física en algunos casos) a que su presencia vuelva a ser necesaria en el mundo para librarlo de todo mal.

Si os fijáis, es un motivo que también se repite incluso en la Biblia cuando en El libro de las revelaciones (antiguamente llamado Apocalipsis) se anuncia la segunda venida de Jesucristo. Vamos, que es un tema bastante trillado, en España tenemos alguno ejemplos como Don Pelayo (rey de Asturias) y Don Rodrigo (un rey visigodo de allá por el 710). Y diréis "pero Vero, se te está yendo la flapa" y diré "okay, pero mirad el título del tema de batalla de Asgore que mencioné antes": eso es, Bergentrückung, que es una palabra alemana que significa literalmente "El rapto de la montaña" y que hace referencia a este mismo tópico literario. ¿Quién es la que ve símbolos illuminati ahora, eh, ehhhhhhhh?
Además, cuando en este juego mueres aparece un mensaje que pone "Te sientes lleno de determinación" y suena una melodía que es exactamente la misma que la de este tema de batalla, dando a entender que el propio Asgore es el que quiere que lo derrotes porque está harto de tener que asesinar niños como tú para salvar a su gente. 
Y voy a dejar de hablar de este señor antes de que me linchéis, pero es que el juego usa mecanismos muy inteligentes para hacerte ver lo incómodo que está dicho villano.

Conclusión: Si quieres que tu villano mole muchísimo haz que no quiera ser el villano.

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